Nada es infinito, ni la alegría, ni la vida, quizás tampoco el amor, pero eso implica que la muerte, a la que me arrojaste, tampoco.
Hoy me atreví a escucharla. Siempre te dije que no me gustaba, que iba por hacerte un favor. Mentía.
Hoy, por fin me atreví, y no me ha dolido, quizas, siendo sincero, al principio me chirrió un poco el pecho, pero luego me senti a gusto, cómodo.
Hoy me he atrevido a escucharla de nuevo. Hoy, un año y un mes y medio después (día arriba o abajo) y he descubierto que aún ahora, sigues soprendiendome. La verdad, nunca te trate como merecías.
Pero como ella dice:
"No te arrepientas, sigue de frente, saca las fuerzas de flaqueza hoy...
Sé que es difícil, vive el presente, guarda el recuerdo para otra ocasión...
Dejarás de preguntar qué hiciste mal, NADA ES INFINITO.
Puedes ver la luz en la oscuridad, sigues vivo...
Rompe los lazos, hazte pedazos...Ya llegará quien pegue el corazón.
Olvídalo todo y date el gustazo de echar a codazos lo que más dolió... "
Me alegra haber aprendido, sin todo lo ocurrido no habría sido posible. No sería quien soy ahora. Crecí más en un año que en 23.
Así que en cierto modo, Gracias.

Nada es definitivo, y todo a la larga tiene un significado, para bien o para mal. ;)
ResponderEliminar