lunes, 1 de octubre de 2012

Va de cuentos.





Y con solo dos canciones, repetidas al infinito, la imaginación voló, su puff se convirtió en nube, cayeron las paredes y el tejado se apartó para que pudiesen observar aquel cielo estrellado sin necesidad de un frikitelescopio.
Ya no era su habitación-
Subieron y subieron, les faltaba tan solo un peldaño  para poder tocarlas.

Charlaron, comieron y bebieron (barra libre de serendipia!) pero el tiempo se acababa.

Un ultimo insulto y una sonrisa fueron los encargados de poner uno de los mejores "FIN" que Ël recordaba a esa semana.

Inspiró hondo, como si quisiera cazar cada molécula de aire que le rodeaba para volver allá arriba, flotando como un globo. Cerró los ojos y sonrió una última vez, subiría.
Y todo, con solo dos canciones.

"Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es para nosotros el único y verdadero tiempo vivido”.

Ël nunca uso demasiado las libretas, solia llevar los folios en el bolsillo. Más cuatro horas.

Va con algo de retraso, pero nuevamente, gracias.


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